El baño original era blanco, antiguo y poco práctico. Lo renovamos por completo: demolición, instalaciones, revestimientos y sanitarios nuevos.
Elegimos porcelanato símil mármol gris para pisos y paredes, una mesada negra con bacha de apoyo, mueble de madera y un toallero eléctrico. La bañera quedó con mampara de vidrio.
Toda la obra llevó 11 días laborales: en dos semanas la clienta tuvo el baño de sus sueños terminado y listo para usar.